El engaño de Obama a los hispanos en EE.UU

0
17

Con su electrizante discurso y promesa de una reforma migra- toria integral, Obama sembró la esperanza en la comunidad hispana. El sabía muy bien de qué carecíamos y justamente eso nos ofreció. Esa fue su promesa de campaña y lo peor de todo es que los latinos le creímos.

Cuando arribó a la Casa Blanca en el año 2008, Obama y los demócratas contaban con la mayoría en el Senado y estaban dadas todas las condiciones para llevar a cabo un proyecto de ley que garantizara sacar del anonimato a más de 12 millones de inmigrantes, en su gran mayoría, personas probas, decentes y trabajadores explotados por los patronos americanos que los contratan, aprovechándose de las condiciones esclavistas en que operan al margen de la ley.

Rápidamente Obama cedió ante las presiones del ala conser- vadora de su propio partido en el Congreso que se oponía a poner en juego sus cabezas arriesgándose con el apoyo a una reforma migratoria de la naturaleza que requerían las circuns- tancias y poder cumplir con una de sus promesas de campaña más importante. En la misma medida que las organizaciones pro inmigrantes empezaron a demandar de Obama el cumplimiento suyo con nuestra comunidad, en EE.UU renacía un sentimiento adverso, alentado probablemente por las mismas expectativas creadas por ese candidato que posteriormente se convirtió en Presidente.

 

Muchos creen que las ideas “renovadoras” del nuevo inquilino de la Casa Blanca inspiraron a los sectores más conservadores de la ultraderecha estadounidense, cuyos resultados se re eja- ron enseguida en las mediciones de las empresas encuestadoras que a rmaban que más del 51% de los electores estadouni- denses desaprobaba la reforma migratoria integral que había propuesto Obama en su campaña. Justamente esas mediciones fueron las que hicieron temblar a muchos congresistas demó- cratas e incluso republicanos que sabían que sus cabezas po- drían rodar en los pasillos del Capitolio el día de las elecciones Congresionales que se avecinaban para ese entonces donde Obama necesitaba obtener 279 votos para conseguir la apro- bación de una reforma migratoria justa y amplia, 218 votos en la Cámara de Representantes, 60 en el Senado y su propia r- ma. En esas circunstancias estaban en juego las cabezas de 435 escaños de la Cámara de Representantes y una tercera parte de los 100 del Senado.

Si no es así, sólo tenemos que preguntarle al ex candidato repu- blicano y actual senador del estado de Arizona, Jhon McCain, quien en el 2007 empujó junto con el fallecido Edgard Ken- nedy un fallido plan de reforma migratoria. Pero como una cosa es con guitarra y otra es con violín, Jhon McCain llamó a Obama para invitarlo a visitar las fronteras y observe la “abso- luta necesidad que hay de protegerlas”.

La dualidad de Obama

Veamos por qué digo que Obama ha jugado un doble papel que roza el cinismo incluso: Por un lado, para hacerse el gracioso ante la comunidad hispana, Obama ha llevado la voz cantante sobre la condena a la ley SB1070 en Arizona que criminaliza la inmigración indocumentada e incluso, su gobierno la deman- dó a través del Departamento de Justicia.

Mientras hace esto, llama a la gobernadora de este estado, seño- ra Jan Brewer, quien aprobó de forma deliberada esta ley, a una reunión urgente en la Casa Blanca en lo que la opinión pública creyó que se trataba de un reproche y lo que en verdad sucedió allí fue algo muy difícil de creer: Obama, en esa reunión decidió cederle un contingente de 1, 200 soldados para cazar indocu- mentados en la fronteras continuó con la construcción del lla- mado muro virtual en la frontera con México que le ha costado a los contribuyentes americanos más de 750 millones de dólares (esto fue un sistema de vigilancia digital al margen del muro físico y que está profundamente cuestionado bajo acusación in- cluso de sobrevaluación y corrupción iniciado en el gobierno de Bush y continuado por Obama y que bajo presión ha cambiado por un sistema de vigilancia con aviones no tripulados que to- davía se desconoce lo que está costando. Por otro lado, Obama no se ha negado apoyar las vallas de contención, iluminación de muy alta intensidad, detectores de movimiento, sensores elec- trónicos y equipos con visión nocturna conectados a la policía fronteriza estadounidense, así como vigilancia permanente con camionetas todo terreno y helicópteros artillados.

Estos dispositivos contra inmigrantes se han extendido a los es- tados de Sonora, Nuevo México, Baja California, Texas y Chi- huahua, es el tercer frente de guerra abierto por Obama, esta vez contra los inmigrantes mayormente hispanos, cuyo destino nal en EE.UU no es más que caer en las garras de los patronos esclavistas y abusadores y de las autoridades de migración que los consideran criminales.

 

Obama ha deportado más hispanos que los 4 gobiernos de Ronald Reagan, los Bush y Clinton juntos

Obama pasará a la historia como el presidente norteamericano que más latinos deportó. Organizaciones pro inmigrantes ma- nejan cifras serias, tomadas de los mismos departamentos de policía y agencias gubernamentales que sitúa en 500 mil his- panos deportados cada año del gobierno de Obama y aunque las cifras o ciales sólo indican que ha deportado 1.1 millón de inmigrantes, se cree que en realidad ya van más de 2 millones, lo cual corona a Obama como el campeón mundial de las de- portaciones de hispanos, superando con creces los últimos 4 períodos presidenciales que le antecedieron juntos.

En un inútil intento de reivindicarse con la comunidad hispa- na, Obama autoriza desde la Casa Blanca una amnistía para los inmigrantes ilegales que entraron cuando aún eran menores de 16 años de edad. Como era de esperarse, convocó una rueda de prensa con la presencia de las grandes cadenas noticiosas para hacer el anuncio. Claro, Obama anunció esta medida a sólo 5 meses de las elecciones en un gran esfuerzo para volver a favorecerse del voto hispano. Ahora no le importó el Congreso, ahora sí le pasó por encima, pero sólo en apariencia. Digo esto porque cuando se estudia a profundidad la medida tomada por Obama nos damos cuenta de que se trató de un verdadero en- gaño: Muchos medios publicaron en primera página la noticia y daban cuenta de que Obama había llevado a cabo una am- nistía para los hispanos. El Objetivo estaba logrado, el mismo Obama se creyó que los hispanos empezamos a creer que él estaba cumpliendo su vieja promesa y con ello recuperaría la popularidad perdida en nuestra comunidad. En efecto así fue.

 

La medida fue anunciada con bombos y platillos, Obama se ufanó de ella y pareció haberse envalentonado y dispuesto a enfrentarse a los congresistas republicanos. Los demócratas ca- llaron, eso era parte del circo, con la medida esperaban una reacción de la comunidad hispana a favor de su candidato, pero olvidaron que los mismos medios también difundieron que con la referida medida que podría bene ciar a unos 800 mil jóvenes inmigrantes que están en estas condiciones, pero tan sólo un 10% de estos sería elegibles por las propias condi- ciones de la medida, que pone como requisitos haber llegado a EE.UU antes de los 16 años, tener menos de 30 en el momen- to de solicitarlo y carecer de antecedentes penales. Además de- ben haber pasado cinco años ininterrumpidos en el país y estar escolarizados o tener un certi cado de educación secundaria o formación en el Ejército.

Es decir, más de 720 mil de los 800 mil de ellos serán deporta- dos igualmente. A esto se le agrega que los aproximadamente 80 mil que serán elegibles, sólo se bene ciarán temporalmen- te de la decisión quedando en las mismas condiciones después de 2 años sin poderse hacer ciudadanos y corriendo la misma suerte de ser deportados. En otras palabras, otro engaño elec- toral de Obama y el Partido Demócrata a nuestra comunidad y a pesar de todo lo volvimos a apoyar.

 

Obama y su gobierno han financiado el programa 287 (G) y se criminalizó la migración indocumentada

En realidad Obama y su gobierno han incrementado el proce- so de deportación de hispanos y dio cuantiosos recursos para nanciar el programa 287 (G) en más de 24 estados repartidos en unas 68 agencias del orden, mientras todo esto se hace en secreto, sólo se menciona el estado de Arizona. Este programa facilita acuerdos entre los diferentes departamentos de policía locales para que estos puedan pasar las informaciones de los hispanos apresados a los federales y agentes de migración.

El Tribunal Supremo de EE.UU dio un paso histórico hacia una injusticia que sólo él mismo podía evitar y dejó vulnera- ble a todos los hispanos indocumentados en EE.UU y le dio un carácter constitucional al espíritu fundamental de la ley SB 1070 de Arizona al autorizar a los policías a preguntar a las personas que son detenidas por otros delitos o faltas, por su estatus migratorio, legitimando la criminalización al más alto nivel.

Obama oficializó el programa “Comunidades Seguras”

Obama, quien para muchos líderes hispanos vendidos, es la esperanza de los inmigrantes latinos, cristalizó el programa oculto “Comunidades Seguras” facilitando fondos considera- bles para su mantenimiento. Este programa funciona sobre la base de comprometer a los departamentos de policía locales y estatales para que incluyan las huellas digitales de los detenidos en múltiples bases de datos al momento del arresto, aunque no se hayan presentado cargos y sin importar si fue detenido por un delito grave o por una simple falta.

Bajo este criterio los policías racistas hacen estas y han inicia- do una verdadera cacería de los inmigrantes hispanos para en- tregarlos a migración, por ello hay alrededor de 400 mil inmi- grantes hispanos presos en las cárceles controladas por el ICE. En la actualidad, “Comunidades Seguras” opera en 168 ciuda- des de 20 estados y en los próximos días se esperan acuerdos con más condados y ciudades hasta alcanzar toda la nación. En realidad este programa ha sido la verdadera aplicación de la ley SB 1070 de Arizona, que el ICE mantuvo con un per l bajo y en ese silencio cómplice con el gobierno de Obama, “Comu- nidades Seguras” o “Scomm”, como se conoce en inglés, ya ha deportado más de 2 millones de indocumentados, casi todos ellos sin ser criminales ni haber cometido un sólo acto de vio- lencia en las calles de EE.UU.

Por ejemplo, en Nueva York, el lunes 20 de agosto del 2012 los titulares de los principales medios recogen amplios reportajes sobre el desasosiego y la descon anza que ha causado “Scomm” o “Comunidades Seguras” a tres meses de haberse implementa- do en este estado. Este programa obliga a la policía del estado donde se implementa, en este caso especí co, NY, a compartir información con el FBI, la CIA y las o cinas de inmigración y Aduana (ICE). El propio inspector de policía de NY Ray Kelly se opone al Scomm y expresó: “preferimos que no lo imple- mentaran aquí”.

Según detallados informes de prensa neoyorkinos se ha de- teriorado por completo la con anza de los inmigrantes y el Departamento de Policía de NY o NYPD. Fueron inútiles los esfuerzos de políticos locales y grupos de activistas pro inmi- grantes para que “Comunidades Seguras” no entrara a NY; el gobierno de Obama impuso la implementación del mismo y desde el 15 de mayo del año 2012, la policía comparte con el Departamento de Seguridad Nacional o Homeland Security, las informaciones de los inmigrantes que han sido arrestados.

 

Eso no es lo peor, sino que han iniciado una caza indiscrimina- da contra los hispanos y los están arrestando por delitos meno- res como manejar sin una licencia de conducir, cualquier con- travención de trá co, involucrarse en una pelea, tomar bebidas alcohólicas en lugares públicos. Los están arrestando y pasando sus huellas dactilares y la información de que son inmigrantes indocumentados a las agencias federales, que vienen y los bus- can, los procesan y los deportan. Después del 15 de mayo del 2012 se han incrementado de forma escandalosa los arrestos y deportaciones en Nueva York.

Los andan cazando como corderos. Para ello la policía de NY incrementó el patrullaje en las aéreas donde viven los inmi- grantes como Washington Heights, Jackson Heights, Corona, Queens, Sunnyside, Bushwick, Brooklyn y el Sur del Bronx. Han montado redadas en el metro, inspeccionando bolsas y mochilas de las personas, los están deportando por encontrar- les unas simples tijeras, una cuchara o tenedor, una navaja o un cigarrillo de marihuana.

En otros condados del estado de NY, la situación no es menos tétrica para los inmigrantes indocumentados, pues las mismas agencias federales han publicado que han deportado al menos 2, 100 inmigrantes por que cumplían el criterio para ser de- portados, no obstante no revelaron el tipo de delitos por los que los detuvieron, pero sí fueron deportados a sus respectivos países de origen.

Las verdaderas proporciones de las dañinas acciones no se pue- den cuanti car, porque las reales estadísticas las manejan las agencias federales envueltas, pero sí se supo que éstas habían

solicitado al Departamento de Policía de NY que le facilita- ra la tenencia de inmigrantes detenidos por ellas en las dife- rentes comisarías policiales porque sus instalaciones ya están abarrotadas.

El abuso ha llegado tan lejos que se han publicado casos que al denunciar golpizas o maltratos, la policía ha detenido, no sólo a los agresores, sino a los agredidos y sus testigos, si son indo- cumentados, pasan sus informaciones a las agencias federales y los recogen, procesan y deportan.

Las agencias federales y la policía de Nueva York montan vi- gilias, con asechanza y alevosía, esperan noches enteras en los lugares donde pernoctan los indocumentados, donde muchos jornaleros duermen en la calle porque no pueden pagar el alqui- ler de un techo digno ya que sus pírricos ingresos sólo alcanzan para mitigar una migaja de pan y mandar algunos centavitos a sus familiares.

Mientras todo esto fue decretado por Obama desde la Casa Blanca, se presenta en los spots de su campaña hasta hablando español, para convencernos de volver a votar por él, cosa que logró, en las elecciones pasadas.

Leave a reply