El juicio del Diablo en la Corte del Petróleo (OPEP)

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La OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo) se reunió en Arabia Saudita. Como era de esperarse, “El Juicio del Diablo en la Corte del Petróleo terminó con la misma escena plasmada por la ironía de sus miembros que engrosan sus ar- cas sin importarles que el mundo entero se estremezca ante la inminencia de una crisis económica sin precedentes en todo el globo terráqueo de proporciones epidémicas.

La OPEP no sólo ha especulado con los precios internacionales del crudo y sus derivados, sino que en un acto inmoral y so- lapado se hizo cómplice de los agiotistas del sector nanciero cediendo a estos gánsteres de cuello blanco “contratos electró- nicos de compra futura del petróleo”.

Ello signi ca que la OPEP toma dinero por adelantado de su futura producción, dejando a merced de estos agiotistas la regulación de los precios internacionales del crudo. La Orga- nización de Países Productores de Petróleo (OPEP) que ini- cialmente fue fundada en 1960 con la participación de Vene- zuela, Arabia Saudita, Irán, Irak, Kuwait y que posteriormente se les unieron Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Libia y Qatar.

 

En un determinado momento en que las grandes economías del mundo e incluso las de las llamadas economías de miseria del tercer mundo se inclinaban por el uso e implementación de energía limpia o alternativa; los países productores de petróleo se lanzaron a los mercados internacionales a mendigar con ofer- tas atractivas y tentadoras que terminaron convenciendo a los países grandes consumidores de recibir las grandes facilidades de precios bajos y exibilidades de pagos que les ofrecieron.

De este modo se engavetaron todos los proyectos de produc- ción de energía barata que para la época ya se proyectaban e incluso en ciertos modos habían sustituido el consumo del carbón. Esto hubiera cambiado la correlación de fuerzas mun- diales y por ejemplo, EE.UU que es el mayor productor de los efectos de gases tóxicos de invernadero, no estaría envuelto en esa enredadera, presionado por la gran industria debido a sus altos niveles de dependencia en el consumo de petróleo.

La OPEP controla el 60% de las exportaciones de crudo, maneja el 40% de la producción mundial y es dueña del 74% de las reservas internacionales.

Esta organización ha causado más daños a la humanidad que todo el holocausto provocado por la Alemania Nazi y dejó a la deriva a los países no desarrollados, cuyas economías son paradójicamente más dependientes de los carburantes y hoy constituye el peor dolor de cabeza en el Grupo (G-8).

Consciente de la dependencia que el mundo entero había con- traído sobre el consumo del crudo, la OPEP convirtió el año 1999 en el más lúgubre y triste para el desarrollo y sostenimien- to de la economía mundial, cuando los mencionados países

productores decidieron por consenso disminuir la producción para empujar un cambio drástico en el libre juego de la oferta y la demanda. Así, ipsofacto, los precios se dispararon y el agio- tismo corrió por todo el mundo como una maldita epidemia que dejó a la deriva, como náufragos, a los países pobres y ha causado una gran contracción en las grandes economías.

El descabellado acuerdo consistía en disminuir la producción en 3.1 millones de barriles por día. Los efectos no se hicieron esperar y para el 2000, un año después de entrar en vigor la medida, ya los precios sobrepasaban los $28 dólares por barril y de ese tiempo a la fecha, los precios del crudo se han dispa- rado y alcanzado niveles astronómicos llegando en ocasiones a sobrepasar los $100 dólares el barril.

“Los especuladores o clanes ma osos de cuello blanco y el sistema nanciero internacional”

En el caso especí co de la Unión Europea y Estados Unidos, la ciudadanía en sentido general está muy desinformada y a medida que el proceso alcista de los precios del crudo va en es- piral, los políticos demagógicos aprovechan el fenómeno para hacer acusaciones irresponsables entre sí y dejando la verdade- ra solución al problema de lado, sobre todo por estos aciagos tiempos electorales.

Si bien es cierto que la OPEP dio los primeros pasos y aún continúa aportando una elevada cuota de culpa en el proceso especulativo de los precios internacionales del crudo, no menos cierto es que tengo que entrar en la mención de otros sectores, que en estos momentos se están bene ciando de la desgracia del alza del precio del petróleo. Veamos:

Para mediados del año 2006, un reporte del Subcomité Perma- nente de Investigaciones del Senado de EE.UU estableció que los altos precios del petróleo se debían a una pura especulación de los intermediarios que han intervenido en el negocio con la compra electrónica de contratos futuros de los carburantes (se re ere al sector nanciero). Aquí entran en juego los dos gigantes que controlan los mercados especulativos en Nueva York y Londres, son: Nymex y ICE Futures, estos dos colosos son los que establecen los precios del petróleo, también regu- lan los cargamentos a negociarse con el crudo WEST TEXAS Intermediate y el BRENT del Mar del Norte.

Otro pichón de la especulación, creado no hace mucho tiempo para desviar la atención y bajar la presión sobre los dos prime- ros es el DUBAI MERCANTILE EXCHANGE (DME) ese testaferro se está encargando de manejar el sucio negocio con el petróleo de Dubai, pero sus operaciones quedaron al des- cubierto al rodar la noticia de que el Presidente de Nymex, el magnate James Newsome, es parte del Consejo Administrativo de (DME) y es manejado por los británicos y norteamericanos. Estos controlan los precios de los mercados en Europa y Asia.

Los famosos y fatulos contratos se dividen en dos categorías: Contratos parecidos a futuro y contratos de futuro. Una y otra sólo se diferencian porque mientras los primeros se negocian den- tro del mercado no regulado, el otro se hace en mercado regulado.

“Hedge Funds y los Bancos conducen los precios del petróleo”

En la cadena de mando de los agiotistas, que llenan sus in- saciables arcas con los contratos futuros de petróleo también aparecen los nombres de Hedge Funds (fondos de pensiones) y los bancos comerciales estadounidenses y europeos, quedán- dose con una gran parte de recursos económicos producto del sucio negocio especulativo en detrimento de los contribuyentes de todo el mundo.

 

Las instituciones nancieras de inversiones están cometiendo el crimen de lesa humanidad al utilizar los fondos de pensiones bajo su manejo y que irresponsablemente pusieron en riesgo cuando invirtieron esos recursos en el sector inmobiliario y perdieron gran parte de ellos, lo cual puso en riesgo el sistema bancario de EE.UU y mostró una vulnerabilidad sin preceden- tes en este país y en la Unión Europea.

Ante estos escenarios estos bancos empezaron a invertir estos recursos en la compra electrónica de petróleo, lo cual les per- mite modi car medalaganariamente el libre juego de la oferta y la demanda e imponer sus propios precios, incluso después de que la bolsa de valores de Nueva York haya cerrado las ope- raciones. Estas lúgubres operaciones las hacen por internet, comprando contratos futuros, los cuales les permiten poner los precios que ellos desean.

Es decir, es una operación bien clara y sencilla, estos bancos usan el dinero de los fondos de pensiones, lo invierten en con- tratos futuros de petróleo y especulan con los precios del mis- mo. La CFTC aclara que un especulador es alguien que “no produce ni usa la materia prima, sino que arriesga sus propios recursos mercadeando con los contratos futuros de esa materia prima con la nalidad de obtener ganancias con los cambios de los precios”.

 

El 60 % de los precios del petróleo es en la actualidad especulación

Las dos corporaciones que actualmente manejan la mayor parte del negocio energético en EE.UU son Citigroup y Mor- gan Chase JP Son, ellos también nancian a los Hegge funds de los bancos comerciales, que también entran en la cadena especulativa.

Una investigación del Senado de EE.UU realizada en el 2006 determinó que el 60% del precio del petróleo va directamente a los bolsillos de los especuladores, por lo que se determinó que si se eliminase a los intermediarios, el costo del petróleo sería sólo el 40% de lo que hoy pagamos. Esto signi caría que al menos 70 u 80 dólares de los precios del barril de hoy se deben a la especulación de hedge funds y las instituciones nancieras.

Esto sólo lo sabe el diminuto grupito de nuevos gánsteres, la so sticada forma digital de saqueadores ultra modernos que comercian con energía en Nueva York y Londres, pero estos seguro nunca hablarán por cuenta propia…sólo eso. Se repite la historia: “cuando los buitres sobrevuelan, los cadáveres están en el suelo”. En tanto la OPEP guarda un silencio cómplice e irresponsable, tan irresponsable como el manejo corrupto que sus gobiernos dan a los recursos del petróleo en cada uno de esos países.

 

Palcos de sombras, muertes, llantos y corrupción por el petróleo de irak

Los británicos siempre fueron celosos y cuidaron muy bien sus posiciones e intereses en Arabia Saudita. No fue hasta 1932 cuando los ingleses permitieron que una empresa norteameri- cana incursionara en la zona como inversionista en el negocio de petróleo. Los británicos entendían que la zona le había sido dada en “herencia” por su vieja colonización en la región.

No obstante, permitieron la entrada de la Standard Oil de Ca- lifornia, la que rmó su primer contrato en 1932. Obviamen- te, dos acontecimientos previos permitieron la incursión nor- teamericana en el negocio, en primer lugar, los ingleses tenían la creencia de que ya los yacimientos petrolíferos de Arabia Saudita estaban agotados y en segundo lugar, ya tenían conoci- miento de las enormes reservas de Iraq, donde se empezaban a trasladar y explotar a sus anchas sus reservas a través del Con- sorcio Iraq Petroleum Company (IPC).

Mirando documentos desclasi cados de EE.UU se puede ver evidencia del interés marcado de este país desde el año 1947 en expandir más allá de sus fronteras las inversiones de em- presas norteamericanas en el negocio del petróleo. Para ello fundaron “United States Petroleum Policy”, un estamento gubernamental para la promoción e incursión de nuevas em- presas americanas en la explotación de petróleo extranjero.

No fue tan fácil entrar en la región de medio oriente, ya que los británicos se oponían y fueron bien cuidadosos en ese sentido. Incluso durante largos años mantuvieron una producción baji- ta de forma que el coloso del norte no se percatara de las enor- mes reservas en la región y además también obtenían mayores utilidades por los altos precios. Por más de 30 años los británi- cos manejaron esa política y así quedó registrado en una inves- tigación realizada por el Subcomité del Senado norteamericano sobre Corporaciones Multinacionales en el año 1974 donde se determinó que los británicos a través de la IPC manipularon esos mercados para su explotación por más de tres décadas, in- cluso de la IPC se derivaron reconocidas corporaciones como British Petrol (BP), Shell Total y Exxon.

En 1967 los británicos a través de la IPC descubrieron enormes yacimientos de petróleo en Iraq, pero guardaron silencio y no lo revelaron para engañar a las autoridades Iraquíes y evitar que estas no cambiaran las reglas de juego en las negociaciones consumadas.

Como consecuencia de la explotación desmedida de los bri- tánicos de los recursos y yacimientos de petróleo en toda la región, incluyendo a Iraq, algunos pueblos empezaron a des- pertar y se percataron del saqueo desmedido y en ese escenario surgió un sentimiento generalizado de nacionalismo y con él aparecieron varios líderes que empezaron la subversión de la conciencia nacional clamando por la nacionalización de los recursos petroleros. En medio de estos acontecimientos sur- gen guras emblemáticas como el presidente egipcio Nasser, un verdadero inspirador de todo el mundo árabe esa ando abiertamente el colonialismo occidental. En 1969 Libia decide independizarse y declararse enemigo de EE.UU y vendía su petróleo sólo a Europa. No tardó mucho tiempo para que los con ictos alcanzaran las fronteras de Iraq ante el manejo an- tojadizo de la IPC y en el año 1972 decide independizarse y adjudicarse las instalaciones de la IPC.

 

La batalla fue larga y tediosa, costó mucha sangre al pueblo iraquí, pero un año después, en 1973 la IPC rmó el acuer- do de entrega, no sin antes asegurarse bajo documento que el país le vendería a la IPC a “precios preferenciales” y claro está, después de haber recibido enormes indemnizaciones. Pero de todas formas, los británicos fueron echados de Iraq y eso no iba a quedarse así.

Saddam Hussein era vicepresidente y expresó: “Nuestra rique- za ha vuelto a nosotros”. Décadas más tarde le costó su ahorca- miento, evento que se puso a circular en un video tomado con un celular en el lugar de los hechos, por las redes sociales.

Los gánsteres, reductos de la IPC expulsados en el pasado de Iraq, ahora llamados BP, Shell y Exxon Mobil promovieron y nanciaron la caída de Saddam Hussein 33 años después de haber sido expulsados de Iraq. Así cumplieron su anhelada meta de apoderarse de los recursos del país. Sólo que ahora se reparten el pastel con otro selecto grupo.

Muchos entendidos en el tema a rman que la segunda guerra entre EE.UU y aliados contra Iraq puede interpretarse como la materialización de un plan incubado hace más de 30 años. Para 1979 EE.UU decidió utilizar la CIA para propiciar el derrocamiento de un presidente electo democráticamente en Irán, se trataba de su primer ministro Mohammad Mossadeq, quien no respondía necesariamente a los intereses estadouni- denses. Este acontecimiento trajo como consecuencia una se- rie de convulsiones sociales que culminaron con el triunfo de la revolución del Ayatollah Jomeini en Irán ese mismo año, quien derrotó al Sha Reza Khan, un aliado incondicional de los norteamericanos. Este con icto le costó las elecciones al presidente J. Carter.

 

Las pugnas por los intereses y las posiciones petroleras de la región se presentaban en la misma proporción en que se agitaba todo el medio oriente

Los soviéticos invaden Afganistán, EE.UU se pone a la cabeza de la preparación de la resistencia proveyendo con recursos económicos, tecnología de guerra, logística y entrenamientos a diferentes grupos asistidos por la CIA y otros grupos élites de resistencia e inteligencia. Esa misma resistencia que le cos- tó a Estados Unidos una enorme fortuna y que manejaba so- sticados armamentos de tecnología de punta y adiestramien- tos suministrados por los americanos, vendrían a convertirse en sus peores enemigos cuando los con ictos de intereses los dividieron en sus respectivos objetivos. De ahí sale un nombre que quedó indeleblemente en la memoria del pueblo nortea- mericano: Osama Bin Laden, una hechura perfecta de la CIA que posteriormente desencadenó una guerra sin cuartel, pro- duciendo miles de atentados por todo el mundo y atacando las posiciones e intereses estadounidenses, dentro y fuera de la región.

De un aliado importante, Bin Laden se convierte en un te- rrorista despiadado que plani có ataques desmesurados a las posiciones americanas, incluyendo los atentados del 11 de sep- tiembre del 2001 a EE.UU y que también le costó la vida al ser cazado y ajusticiado por un comando de élite norteamericano llamado “Los Seals” a los que el terrorista no presentó oposi- ción y se dejó ejecutar cobardemente cubriéndose detrás de una de sus esposas.

 

“Las palomas sólo vuelan donde hay pan”

Existe la llamada Conferencia de Donantes, en cuya lista apare- cen aproximadamente 70 países, 21 organizaciones internacio- nales, y 12 ONG’s que se han repartido los recursos de Iraq como lobos en sus jaurías. Estos son los países que se repartieron el botín y sus aportaciones, los que más aportaron, más recibieron:

EE.UU. US$20, 300 millones. Japón: US$6, 500 millones
El FMI: Entre US$6, 750 millones Banco Mundial: US$5, 000 millones Kuwait: US$1.500 millones
Unión Europea: US$2,830 millones Arabia Saudita: US$1.000 millones Reino Unido: US$1397 millones España: US$300 millones
Irán: US$300 millones
Corea del Sur: US$200 millones Canadá: US$226 Millones
Emiratos Árabes: US$215 millones Alemania: US$220 millones

Italia: US$325 millones Dinamarca: US$100 millones Holanda: US$15,3 millones

¿Cómo se repartieron el botín?

Los saqueadores, verdaderos piratas, los modernos “barbas ne- gras” corrieron tras la irrupción del oro negro en Iraq disfraza- dos esta vez de 300 corporaciones “generosas” que compraron licitaciones de contratos fraudulentos a través de sus respectivos 47 gobiernos, algunos nombrados más arriba para reconstruir Iraq. Claro está, el pastel se repartió en Washington, D.C.

El colmo del descaro salió a la luz pública al verse en los titulares de los grandes diarios norteamericanos el nombre de la Corpo- ración Halliburton, a esta empresa le asignaron la responsabi- lidad de la reconstrucción de las infraestructuras petroleras de Iraq. Esta Corporación había sido dirigida por Dick Cheney el vicepresidente de Bush y cobró US$2,500 millones. A esta le siguieron Parsons y Flúor Company Bechatel, Bearing Point, Lucent, Raytheon, Northrop Grumman, JP Morgan y Galaxia. Hay una coincidencia, según un informe del Center for Public Integriy, de acuerdo a dicho informe, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush había otorgado contratos irregulares para la reconstrucción de Iraq a empresas que habían sido do- nantes de fondos para su campaña, en el mismo orden de la cantidad que donaron, recibieron contratos multimillonarios bajo condiciones privilegiadas.

 

Contubernio entre las Corporaciones y los Partidos Demócrata y Republicano

El Centro de Integridad Pública (Center for Public Integriy) posteriormente reconoció que hubo favoritismos políticos en las asignaciones de contratos. Según estos informes estas Corporaciones desembolsaron desde 1990 hasta 2000 más de US$50 millones a los partidos Demócrata y Republicano. Ke- llogg, Brown & Root, subsidiaria de Halliburton aportó dona- ciones por US$2, 379,792 y consiguió más de 2 mil millones de dólares en contratos.

El gigante Bechtel aportó en donaciones a los partidos políti- cos US$ 3.310.102 y recibió más de Mil millones de dólares a través de USAID. (Estos datos fueron suministrados por Win- ning Contractors U.S. Con tractors Reap the windfalls of post- reconstruction) por sólo mencionar esas dos.

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