Los fracasos económicos del primer Gobierno de Obama

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La frustración se apoderó de la sociedad norteamericana, las estrangulantes medidas económicas tomadas por el desacredi- tado gobierno de Bush habían dejado a la deriva a una clase media que veía desvanecer el sueño americano como agua entre los dedos. La decadencia de la calidad de vida, el deterioro de los servicios públicos, el fracaso del sistema de salud, los efec- tos devastadores de dos guerras impuestas simultáneamente, el derroche de los recursos económicos entregados inútilmente para “salvar la industria de vehículos”, cuyos ejecutivos se pre- sentaron en jets privados a mendigar millones en el Congreso en Washington D.C., el descalabro del sector inmobiliario y las estafas de los bancos comerciales de sumas astronómicas entregadas por el gobierno federal para una recuperación que se convirtió en el fraude más grande jamás visto en este país. El panorama era desolador y parecía no darle tregua a una socie- dad que clamaba cambios profundos en la dirección del estado norteamericano.

En este escenario de desolación y desesperanza aparece el em- blemático Barack Hussein Obama, con un discurso electrizante susurrando en los oídos del pueblo norteamericano lo que éste  quería oír, quien se llevó en sus garras, no solamente a la pode- rosa familia Clinton y el ala conservadora de su propio Partido Demócrata, sino que en su momento contagió con su slogan de campaña “¡Sí se Puede!” a la juventud, mujeres, la minoría negra, inmigrantes y una gran reserva de la mayoría blanca.

 

Parecía ser el salvador, el gran Mesías que prometía redimir al pueblo y sacarlo del atolladero donde lo había dejado la admi- nistración republicana.

Los platos fueron rotos y ahora los pagaremos todos. La ironía jugó con el destino del pueblo norteamericano, las facturas ya empezaron a llegar y las cuentas serán pagadas por los con- tribuyentes. Los muertos estaban en cautiverio, pero Obama revivió a Keynes, un economista radical, ideólogo del frustrado plan de recuperación económica de Obama.

“Estímulo económico” del gobierno de Obama y los Demócratas

La teoría de Keynes se sustenta sobre la base de que se debe uti- lizar el enorme dé cit en los gastos para invertir en la recupera- ción de la economía en depresión. De entrada, parece atractivo e innovador el postulado de este economista, sin embargo su idea no especi caba cómo y dónde se invertirían esos recursos y de ahí se derivó su gran fracaso.

Días anteriores a su toma de posesión, Obama dijo: “Clara- mente la situación es grave. Se está deteriorando y demanda ac- ción urgente e inmediata”. En los días previos de Obama asu- mir como presidente de EE.UU el Departamento de Trabajo había publicado un informe desolador y muy poco alentador que ponía en evidencia la escandalosa tasa de desempleo de un 7.2%. Para la fecha se calculaba que medio millón de nortea- mericanos estaban perdiendo sus puestos de trabajo cada mes. Obama y su equipo económico se embarcaron en la aplicación y ejecución de la teoría de Keynes y de este modo tomó un camino que ya no tendría vuelta en una economía que iba en franca caída libre y que nadie la detendría en su ruta de tocar fondo que después de 4 años de su gestión de gobierno, lo peor está por venir aún.

Obama supo hacer uso de su electrizante liderazgo y rápida- mente convenció a un poderoso sector de su propio partido en el Congreso que exigía mayores detalles de cómo se iba a invertir los casi 800 millones de dólares que estaba pidiendo en el Capitolio. Tampoco le fue difícil convencer a los Repu- blicanos, dado el ambiente de colaboración que existe en un período de transición de mando y de esta manera el Congreso le aprobó 787 millones de dólares con la “buena intención” de que se activara la economía a nivel nacional en EE.UU.

Durante todo el gobierno de Obama hemos visto y estamos acostumbrados al fracaso de todos sus planes y una ine cacia que roza lo absoluto de su equipo económico que más bien se ha parecido en la práctica al gobierno de Bush y se ha distancia- do, por ejemplo, al de su compañero de partido Bill Clinton, quien dejó una economía totalmente saneada.

Planes de estímulo económico y financiero de Obama

1- Febrero2009:plandeestímuloeconómicodemásde787.000 millones de dólares para impulsar la creación de empleos, re- bajas scales, fondos presupuestarios para las ciudades, pres- taciones sociales, sanidad, educación y nuevas energías.

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  1. 2-  Marzo 2009: Plan de rescate nanciero utilizando entre 75.000 millones y 100.000 de los 700.000 otorgados pre- viamente para estimular al sector privado a comprar los ma- los créditos de los bancos.
  2. 3-  Diciembre 2009: Plan de estímulo económico para “el cre- cimiento sostenible” para crear nuevos empleos, utilizando 200.000 millones sobrantes del plan de estímulo nanciero a los bancos. Todos fracasados y hoy el pueblo norteameri- cano está peor que ayer.

“De buenas intenciones está empedrado el camino que lleva derecho al mismo infierno”

Las intenciones eran buenas, muy buenas, pero como reza la sabia sentencia: “de buenas intenciones está empedrado el ca- mino que lleva derecho al mismo in erno”.

Lejos de lo que se creía, los estímulos económicos se convir- tieron en el talón de Aquiles de la administración Obama y la economía ha rodado por el suelo como una mula loca y además ciega: Según economistas independientes, las cifras o ciales so- bre el desempleo de un 9.7%, están siendo manipuladas y la sitúan por encima de esta y al iniciar su segundo mandato, Obama aún no da respuesta al desempleo. Si esto es así, enton- ces estamos ante una catástrofe, ante un verdadero holocausto económico, una pandemia que supera por más de diez la de- presión económica estadounidense de 1929 y se asegura que lo peor aún está por verse.

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