Nikola Tesla, el rayo de la muerte i

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En honor al que yo llamo el “reinventor del mundo moderno, Nikola Tesla, dividiré este artículo en varios capítulos a los nes de una mayor comprensión sobre su agitada vida y que sin su existencia el mundo no fuera hoy lo que es. Empezaré describiendo a Tesla y su trayectoria desde los albores de su existencia en Croacia hasta sus últimos y miserables días de su vida junto a las ratas en un hotelucho de mala muerte en Nueva York en 1943.

En ese contexto expondré sobre cómo fue engañado por Edi- son, G Westinghouse, cómo le robaron sus inventos a pesar de haberlos patentado, de su lucha en los tribunales por los derechos de sus inventos, de cómo muchos inmortalizaron sus nombres robándose sus patentes, del uso que le dio Hitler a sus inventos, la NASA, el Departamento de Estado, la CIA y otros países, te hablaré de cómo descubrió energía limpia y sin costo alguno y de cómo la ocultaron, te diré de sus descubri- mientos para modi car el clima lo que mas tarde convirtieron en un arma letal, te hablaré de la nueva guerra, la guerra cli- matológica, compartiré contigo las informaciones que asegu- ran que la mayor parte de las tecnologías y naves de guerra modernas de EE.UU fueron tomadas y construidas a partir de los planos de Tesla, voy a hablarte sobre su asesinato e incluso de quienes lo asesinaron para seguirse robando sus inventos y comercializarlos…

Casi todo lo que hoy usamos se debe a un invento directo de Nikola Tesla o se desprende de uno de ellos. Sin embargo en el camino le robaron hasta los clavos de las cosas que inventó. Casi nadie sabe quien fue este prominente hombre que perso- nalmente yo considero “el padre de la tecnología moderna”. Voy a escribir sobre la grandeza de Tesla, a quien el mundo le debe 700 de sus grandes avances y le condenó a una maldita y miserable existencia donde le robaron hasta su propio nombre desapareciéndolo de los libros en donde aparecen los grandes inventores. Muchos de los que se hicieron famosos lo lograron después de haberse adjudicado al menos una de las licencias e ideas de Tesla.

Nikola Tesla estudió en las universidades de Graz en Austria y en Praga. Fue físico, matemático, inventor, e ingeniero eléctri- co. Trabajó en diferentes industrias eléctricas en Francia y Buda- pest, antes de llegar a Nueva York en 1882. Donde empieza a trabajar en la General Electric propiedad de omas A. Edison, quien explotaba comercialmente y era partidario de la corriente eléctrica continua, lo cual trajo una profunda discordancia, pues Tesla defendía su teoría sobre la corriente alterna. Ello generó al nal un rompimiento, no sin antes Edison haberlo engañado al no honrar los pagos de múltiples patentes propiedad de Tesla y que Edison explotó dentro y fuera de EE.UU.

“El gran omas A. Edison” era el dueño del negocio de la corriente eléctrica continua, en EE.UU y Europa, por ende sus intereses empresariales entraban directamente en contra- dicción con las teorías innovadoras de Tesla y cometió el grave error de dejarlo ir en vez de proponerse revolucionar el sistema

considerando las ideas de una persona cuali cada desde sus al- tos conocimientos de física y eléctricos como Tesla y eligió el camino de la confrontación, uso abusivo de su in uencia por el “gran nombre” que había creado en la sociedad norteamericana y en los medios de comunicación de masa. Valiéndose de ese poder Edison ordenó la construcción de la silla eléctrica usan- do la energía alterna e inventó el término “electrocutado” y lo asoció con la corriente alterna (CA) de Tesla. Harold P. Brown, un asalariado de omas Edison fue la persona en la que éste encomendó el trabajo sucio de ejecutar ante los medios de co- municación varios animales e incluso un elefante, en el enten- dido de que nadie querría usar en su casa la misma corriente que sirve para ejecutar seres vivos. De esa manera Edison ma- nipuló con mentiras un imbécil intento de evitar el indetenible uso generalizado de la corriente alterna, que nalmente ganó la batalla y terminó usándose en todas partes del mundo.

Así Edison empezó a cavar la fosa de su propia tumba y de su corporación que posteriormente trajo como consecuencia el gran empuje que tomó G. Westinghouse, quien recibió a Tes- la y sus teorías, comprando sus patentes sobre un motor y su transformador que facilitaba la distribución de energía alterna hacia los usuarios nales.

Tanto el motor como el transformador terminaron imponién- dose en la distribución de energía tomando como base el con- cepto de que el transporte de corriente alterna es mucho más económico y sencillo que el de la corriente continua. Ya para el año 1893 el sistema de Tesla fue adaptado por la central hi- droeléctrica ubicada en las cataratas del Niágara.

Este evento dio paso a la implementación generalizada en todo el mundo del nuevo sistema y en igual medida en que sucumbía el de corriente continua llevándose el lucrativo negocio de Edison entre sus garras. Para una mejor comprensión, en la postrimería del siglo XIX se estaba librando una cruenta batalla comercial que se conoció como “la guerra de las corrientes”. Estaba omas A. Edison y su corporación General Electric & G. Westinghouse con su empresa que respondía al mismo nombre, ambas se disputaban la supremacía por la electri ca- ción de las calles de las ciudades norteamericanas.

 

Inventos de Nikola Tesla:

Se conocen 700 inventos patentados por Tesla y se cree que más de 1,200 fueron robados en los últimos días de su vida in- cluyendo los que se llevaron después de muerto. Veamos cuales fueron algunos de ellos:

1- La transferencia inalámbrica de energía eléctrica mediante ondas electromagnéticas sin cables a larga distancia (celular, Internet, satélites, etc.)

2- Corriente alterna, corriente de impulso y corriente oscilante. 3- Armas de energía directa, la invisibilidad de los objetos.

4- La radio, el Internet y la televisión, la teleportación y el viaje en el tiempo.

5- Bombilla sin lamento.
6- Dispositivos de electroterapia.

7- Sistemas de propulsión por medios electromagnéticos (sin necesidad de partes móviles).

8- Bobina de Tesla.
9- Tecnología de radar.

10- Lámpara uorescente.

11- Submarino eléctrico.

12- Oscilador vibracional mecánico.

13- Máquina para causar terremotos.

14- El Teslascopio.

15- Control remoto.

16- Rayos T.

17- Transmisión de vídeo e imágenes por métodos inalámbricos.

18- Métodos y herramientas para el control climático.

19- Envío de electricidad con un sólo cable.

20- Rayos X.

21- Radiogoniometría eléctrica.

22- Microscopio electrónico.

23- Acelerador de partículas.

24- Invención de un avión de despegue y aterrizaje vertical.

25- Las oscilaciones mecánicas y las vibraciones armónicas: la resonancia, entre otros.

Cuando Tesla murió, el gobierno de EE.UU intervino todos los documentos de su despacho, en los que constaban sus estu- dios e investigaciones, como una cuestión de estado. De aquí surge el proyecto HAARP del que te hablaré en el siguiente capítulo de este artículo. Muchos creen que esa fue la principal causa de su misteriosa muerte. Los inventos de Tesla, a pesar de que murió en 1943 todavía siguen siendo clasi cados y perma- necen como un secreto de estado en EE.UU.

Nikola Tesla, el rayo de la muerte ii

Tesla planteó la posibilidad del control del clima median- te ondas electromagnéticas e incluso ya tenía los planos para fotogra ar la mente humana, es decir, demostró el desarrollo de una técnica mediante la cual se puede adivinar los pensa- mientos de las personas y algo más serio aún, demostró que se puede manipular la mente y crear perturbaciones en ella, borrarla parcial o totalmente y hasta causar la muerte. Se sabe que esta técnica está siendo utilizada con nes militares desde hace mucho tiempo.

Lo más triste de Tesla es que al parecer fue víctima de un cons- tante bombardeo de los organismos de espionajes americanos, rusos, alemanes y otras naciones que corrieron tras “la ebre de las patentes” que él había legalizado en más de 25 países. (En el tercer capítulo de este artículo se pueden ver detalles del com- plot entre los organismos de seguridad de EE.UU y de Hitler, según los cuales exponen que Tesla fue asesinado para robarle sus planos y descubrimientos).

Es más que seguro que la desaparición de Nikola Tesla de la lista de los grandes inventores como Einstein, Newton, Gali- leo, Graham Bell, Pasteur o Bill Gates, sea por la intervención de algunos estados, encabezados por EE.UU, Alemania, Rusia, Francia e Inglaterra. Estos países se los señala como los grandes bene ciarios de los descubrimientos de Tesla, que por lo general dieron un uso bélico a esos descubrimientos en contraposición a los fundamentos de Tesla, que creía en un mundo sin guerras.

Fue borrado de la historia y sus méritos usurpados, sus des- cubrimientos inspirados en la paz mundial y con nes pací- cos, pues Tesla era enemigo de las guerras, tenía profundos sentimientos altruistas y antes de morir ya había desarrollado el invento para dotar a la humanidad de energía limpia y total- mente gratis. Por intereses comerciales y militares lo desterra- ron de los libros, por el contrario se destaca a los que robaron, plagiaron o compraron a precio de miseria sus inventos como omas A. Edison, G. Westinghouse y hasta Marconi que le robó el crédito de haber descubierto la radio.

Cuando Tesla muere extrañamente en NY el Departamento de Defensa de EE.UU se incautó todos los documentos que no tenía o que no se pudieron llevar los dos personajes que lo visi- taron en los dos días previos a su muerte o asesinato, incluyen- do planos y descubrimientos de los que se a rma en diferentes círculos cientí cos y de prensa que salió algo que cambiaría el curso de la humanidad.

El Proyecto HAARP

Tesla empezó un camino desprendido, altruista y que evidente- mente no congenió con los grandes capitales estadounidenses, por eso JP Morgan lo abandona al descubrir que la torre que él le estaba nanciando era para dotar a la humanidad de una energía eléctrica limpia que facilitaría a los norteamericanos y al mundo, radio, televisión e Internet gratis.

“La paz universal como resultado de un esfuerzo acumulati- vo a través de los siglos podría suceder rápidamente, no tan diferente a un cristal que se forma repentinamente en una so- lución que ha sido preparada lentamente. Este nuevo poder para conducir la maquinaria planetaria será derivado de una energía que opera en el universo, la energía cósmica, cuyo po- der central en la tierra es el sol, pero que está presente en to- das partes en cantidades ilimitadas”. Argumentaba Tesla en su más expresivo concepto utópico, quien paradójicamente fue un gran paci sta sin saber que la mayor parte de sus inventos caerían en malas manos y terminarían siendo usados como instrumentos letales de guerra.

Estas teorías fundamentadas con sus propios métodos cientí cos llevaron a Tesla a un oscurantismo, lo borraron de la historia se robaron sus descubrimientos para usarlos a sus antojos, no con los nes que él los creó. ¡NO!. Fue con nes de explotación comercial y de dominio militar y lo peor es que lo lograron. Vea- mos: Como dije antes, los famosos “Tesla Papers” fueron pedi- dos y llevados ante el despacho del entonces Director del FBI, J. Edgar Hoover en condiciones de clasi cados, que repito, toda- vía hoy permanecen así. Se dice que recuperaron 80 maletas de ellos. Conocidas en ingles como “Top Secret the Nikola Tesla”.

El Proyecto HAARP se inició en 1993 a más de 60 años de la muerte de Tesla, lo representan la Fuerza Aérea de EE.UU, la Marina y la universidad de Alaska, a través del Departamento de Defensa. Teóricamente hablando el programa persigue con- trolar los procesos ionosféricos que podrían cambiar el funcio- namiento de las comunicaciones y sistema de vigilancia. Clara- mente queda evidenciado que se trata del mismo proyecto que Tesla desarrollaba en la torre clausurada por JP Morgan sobre sus descubrimientos de transmisión inalámbrica.

En 1988 la comunidad cientí ca expresó sus preocupaciones sobre el uso que EE.UU le pudiera dar a este proyecto. Este selecto conglomerado pensaba desde ese momento que HA- ARP podría o estaba siendo usado como un arma dirigida a destruir aeronaves o para e cientizar las comunicaciones de forma selectiva en el planeta. De hecho, el Parlamento euro- peo emitió una resolución fechada el día 28 de enero de 1999 que se refería a medio ambiente, seguridad y política exterior, donde señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con nes militares.

Es decir, estaban acusando a EE.UU de modi car el clima para crear situaciones de ataques letales de guerra con apariencias de ser fenómenos naturales. De ahí se desprendió la idea de que Estados Unidos y varios países más estaban creando o manipu- lando los fenómenos naturales con nes bélicos. Entiéndase, eso es acelerar o crear un huracán, terremotos, tornados, lluvias o sequías con nes de destrucción masiva.

El mismo programa HAARP en su sitio web: www.harp.net habla claramente sobre un informe del ejército de EE.UU que dice lo siguiente: “Las potenciales aplicaciones de los campos electromagnéticos arti ciales son diversas y pueden ser usados en muchas situaciones militares o cuasi-militares. Algunos de los usos potenciales van desde el control de masas, el combate de grupos terroristas, el control de las instalaciones de seguri- dad militar y técnicas antipersonal en tácticas de guerra. En todos los casos los sistemas electromagnéticos serían usados para producir de leves a severas perturbaciones psicológicas o distorsión perceptiva”.

Nikola Tesla tenía las mejores de las intenciones, pero como reza una sentencia de gran sabiduría: “de buenas intensiones está empedrado el camino que lleva derecho al mismo in erno”. El mismo Nikola Tesla presintió lo que harían con sus descu- brimientos en el momento que escribió: “la ciencia es perver- sa si no toma el camino de mejorar la humanidad”.

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